Con un mensaje claro de unión territorial, sostenibilidad y desarrollo colectivo, el alcalde de Rionegro, Jorge Rivas, reiteró el respaldo absoluto del municipio al proyecto de constitución del Área Metropolitana del Valle de San Nicolás, una figura que permitirá integrar esfuerzos y planear a 50 y 100 años el beneficio de toda la subregión.


“Este es un ejercicio para sumar, construir juntos y planear con hechos metropolitanos que beneficien a todos los ciudadanos del altiplano del Oriente antioqueño”, expresó el mandatario durante un encuentro con líderes de la región.
La propuesta de Área Metropolitana, que se votará el próximo 9 de noviembre, avanza con respaldo técnico, legal y ciudadano, y se consolida como el mecanismo más eficaz para garantizar el ordenamiento del territorio, el cuidado del medio ambiente, la movilidad regional, y la calidad de vida de más de 700 mil habitantes del Oriente.
El alcalde Jorge Rivas también destacó la importancia de que entidades como la Gobernación de Antioquia, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá y la Alcaldía de Medellín participen activamente en la socialización del proyecto en el Oriente, reconociendo el interés metropolitano que tiene esta región por su crecimiento acelerado y su papel estratégico para el departamento.
Sobre la posibilidad de que Marinilla se sume a este esquema, el acalde explicó que “se han realizado acercamientos con el grupo promotor del municipio para que, si así lo decide su ciudadanía, se incluya en un proceso posterior, tal como ocurrió en su momento con municipios del Valle de Aburrá”.
En relación con el municipio de Marinilla, se manifestó la intención de su inclusión en la consulta y que la ciudadanía pueda decidir libremente sobre su vinculación al Área Metropolitana del Valle de San Nicolás, entendiendo que es un trabajo de toda una región que entiende que el futuro se construye de manera colectiva.
Finalmente el mandatario enfatizó en la importancia de brindar garantías durante el proceso de esta consulta popular, en donde las 2 posturas, el sí y el no, tendrán espacios de diálogo y discusión, que deberán estar enmarcadas en el respeto.