La Alcaldía de Rionegro, liderada por el alcalde Jorge Rivas, encendió las alarmas ante la decisión de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) de no autorizar la ejecución de un paquete estratégico de obras viales en el Oriente antioqueño, poniendo en riesgo inversiones superiores a $121.000 millones.
La medida, comunicada el pasado 19 de abril a la concesión Devimed, deja en vilo proyectos fundamentales para la movilidad, la seguridad vial y el desarrollo económico de una región que conecta al menos 23 municipios y que depende de estos corredores para su funcionamiento diario.
Obras clave en riesgo
Entre los proyectos más sensibles se encuentra el intercambio vial de Somer, considerado una de las intervenciones más importantes del Oriente, no solo por su impacto en Rionegro, sino por su papel estratégico en la conectividad hacia el Aeropuerto Internacional José María Córdova y la autopista Medellín-Bogotá.
A este se suman otras obras determinantes como:
- El intercambio Puerta a Embalses, clave para la conexión hacia Guatapé y El Peñol.
- Los retornos de La Mosquita y San José, esenciales para la organización del tráfico en Guarne.
- El paso peatonal en San Antonio y el puente El Cordobés, enfocados en la seguridad vial.
- El retorno a desnivel en San Vicente, que busca mejorar la fluidez vehicular.
Estas intervenciones incluyen intercambios a desnivel, retornos estratégicos, pasos peatonales y soluciones en puntos críticos de alto flujo vehicular en municipios como Rionegro, Guarne y Marinilla.
Llamado urgente al Gobierno Nacional
Ante este panorama, el alcalde Rivas hizo un llamado directo al Gobierno Nacional y a la ANI para sostener una reunión urgente que permita destrabar los proyectos.
“No podemos permitir que se detenga el desarrollo de toda una región. Estas obras son fundamentales para la movilidad, la competitividad y el bienestar de miles de ciudadanos”, afirmó el mandatario.
La Administración Municipal reiteró su disposición al diálogo institucional, pero insistió en la necesidad de tomar decisiones inmediatas que eviten frenar la conectividad y el progreso del Oriente antioqueño.
El futuro de estas obras no solo impacta la movilidad, sino también el crecimiento económico y la calidad de vida de toda una región que hoy espera respuestas.